¡NOSOTROS! ¿Quienes somos?

La Liga Chilena contra la Epilepsia es una Institución privada, sin fines de lucro, fundada el 6 de mayo de 1953, por el destacado Neurocirujano, Dr. Alfonso Asenjo.

Nuestra misión es mejorar la calidad de vida de las personas con Epilepsia, sus familias y cuidadores, a través del tratamiento médico y psicosocial, como también por medio de la educación, capacitación y rehabilitación.

Estamos presentes en 8 ciudades a lo largo del país: Iquique, Antofagasta, Copiapó, La Serena, Curicó, Talca, Concepción, Temuco y Punta Arenas. Además, contamos con siete bancos de medicamentos y otros beneficios para las personas con Epilepsia, como el Servicio de Atención Médica, el Laboratorio de Electroencefalografía, el Laboratorio Clínico y el Área de Servicio Social, en la Región Metropolitana.

En Santiago, también, se encuentra nuestro Taller Diferencial Dr. Alfonso Asenjo, para jóvenes entre 16 y 24 años con Epilepsia y discapacidad cognitiva en rangos leves a moderados.

Asimismo, disponemos de un Centro de Desarrollo Integral, que recibe a niños, jóvenes y adultos con Epilepsia y a sus familiares y cuidadores, con el fin de ayudarlos a mejorar sus habilidades educacionales y sociales.

Para poder cumplir nuestra misión, contamos con la colaboración de un voluntariado médico y uno no médico, además de un equipo multidisciplinario de profesionales, quienes día a día contribuyen a mejorar la calidad de vida de los pacientes con Epilepsia en nuestro país.

HISTORIA

El 06 de mayo de 1953, en su agenda personal, el Dr. Alfonso Asenjo, destacado neurólogo e impulsor del Instituto de Neurocirugía del Hospital del Salvador, escribió: “Hoy fundamos la Liga Chilena contra la Epilepsia”. A pesar de la escasez de otros registros documentados, esta firma marcó el inicio de la historia de la Institución e impulsó lo que, de ahí en adelante, sería un trabajo mancomunado por brindar a los pacientes con Epilepsia de escasos recursos un tratamiento integral y de primera calidad.

En 1961, la Liga obtuvo su personalidad jurídica. Además, en ese mismo año, las esposas de los fundadores de la Institución, la Sra. Amelie de Asenjo y Martha de Villavicencio, fundaron el voluntariado de la Liga Chilena contra la Epilepsia, bajo el nombre de Damas de Amarillo. Posteriormente, por iniciativa de las voluntarias, se formó un centro de despacho de medicamentos para pacientes con Epilepsia en uno de los pasillos del Instituto de Neurocirugía.

Debido al alto grado de analfabetismo, el rechazo escolar y la falta de instancias educativas y de interacción social para los pacientes con Epilepsia, las voluntarias comenzaron a realizar talleres improvisados en los pasillos del 5° piso del Instituto de Neurocirugía. En abril de 1968, el Estado reconoció esta iniciativa bajo el nombre de Escuela Especial N° 27. Sin embargo, a pesar de tener un nombre, esta escuela no contaba con una sede definida.

Un tiempo después, la voluntaria, Elsa Albornoz, donaría una pequeña casa de madera, que se ubicó en un terreno aledaño a Neurocirugía y al Hospital Salvador, donde se establecería la escuela. La casa, que fue equipada con máquinas de coser y de tejido, comenzó a recibir una gran cantidad de jóvenes y adultos con Epilepsia, que acudían a diario al establecimiento para recibir la formación laboral impartida por las voluntarias.

Lamentablemente, la casa de Neurocirugía se quemó y, durante unos años, la Escuela Especial N° 27, anduvo itinerante. En 1975, gracias a una donación del Ministerio de Bienes Nacionales, se obtuvo la casa de la Calle Inés Palma, en Ñuñoa, donde se mantiene hasta el día de hoy. En 1983, luego de años de esfuerzo por parte de profesores, voluntarias y el directorio de la Liga, la escuela obtuvo el reconocimiento formal del Ministerio de Educación y la subvención estatal, dando origen al Taller Diferencial Dr. Alfonso Asenjo.

En 1982, gracias a una donación realizada con los fondos recaudados en la Tercera Teletón, los miembros de la Liga, que habían continuado trabajando en el Instituto de Neurocirugía, se trasladaron a la Calle Los Ceibos. A partir de ese momento, la Liga comenzaría su camino hacia el autofinanciamiento e iría incrementando, año a año, el número de pacientes beneficiados por sus servicios.

En el camino hacia el autofinanciamiento, el Directorio de la Liga consiguió que la cuarta Teletón les donara 40 cajas de Tegretal (carbamazepina), lo que equivalía, aproximadamente, a 500 mil pesos de la época. Con los fondos recaudados de la venta de estos fármacos, se comenzó a constituir el primer banco de medicamentos de la Liga Chilena contra la Epilepsia.

En el año 1984 se inauguró otro banco de medicamentos, en Providencia. Esta inauguración marcó un hito en la historia de la Liga, pues fue la primera sucursal, además de la Sede Central, y permitió a la Institución expandir sus servicios a un mayor número de pacientes que, por la distancia física, no podían acceder a los servicios de Erasmo Escala.

Debido al aumento en el número de pacientes que acudían a la Institución por asistencia médica y social y la necesidad de contar con mejores instalaciones, en 1987, se inició la construcción de la actual Sede Central de la Liga, en Erasmo Escala 2220. El nuevo edificio, que fue inaugurado en 1991, permitiría contar con un laboratorio de niveles plasmáticos, salas de exámenes médicos, un banco de medicamentos más grande, una biblioteca abierta a la comunidad y un auditorio.

1992 trajo grandes avances para la Liga Chilena contra la Epilepsia: durante ese año se inauguró el Servicio Médico de la Institución, que contó con neurólogos especializados y otros profesionales de la salud. Además, se creó el servicio de traslado de pacientes para las personas con discapacidad física y dificultad para movilizarse hacia los centros de atención. Otro hito, fue la inauguración del Servicio de Electroencefalografía. Estos tres servicios se mantienen hasta el día de hoy, siendo utilizados por cientos de pacientes, la gran mayoría de escasos recursos, que realizan su tratamiento para la Epilepsia en la Liga.

En marzo de 1998, se inauguró el Centro de Desarrollo Integral, CEDEI. A partir de entonces, se comenzaron a realizar talleres de apoyo psicopedagógico en el establecimiento para jóvenes y niños con Epilepsia en edad escolar, los que eran organizados por Servicio Social.

En los últimos años, la Liga Chilena contra la Epilepsia ha continuado creciendo y llevando sus servicios a un mayor número de pacientes, no sólo en Santiago, sino también a lo largo del país. Actualmente, la institución cuenta con 8 sedes a lo largo del país: Iquique, Antofagasta, Copiapó, La Serena, Curicó, Talca, Concepción y Temuco, además de siete bancos de medicamentos en la Región Metropolitana.

Asimismo, la Institución ha profesionalizado su labor, de manera de contar con personal altamente calificado, tanto a nivel médico como administrativo. Hoy, a lo largo del país la Liga Chilena contra la Epilepsia cuenta con más de 200 funcionarios, quienes junto a las voluntarias, conforman una gran familia unida por ayudar a mejorar la calidad de vida de los pacientes con Epilepsia, sus familiares y cuidadores.

El crecimiento físico de la Institución ha ido de la mano de un aumento en el número atenciones, así como también mayores gratuidades para los pacientes, tanto en medicamentos como en atención médica y realización de exámenes. Actualmente, hay más de dos mil personas con Epilepsia que están siendo atendidas en el Servicio Médico de la Liga, muchos de ellos, casos de alta complejidad.

Uno de los pilares de la misión de la Liga ha sido la educación. Para poder realizar esta labor, la Liga, ha realizado congresos y simposios internacionales de epilepsia dirigidos al área de la salud, además de una gran cantidad de capacitaciones y cursos, orientados a la comunidad en general, a los pacientes con epilepsia y sus cuidadores y familias, los cuales buscan desmitificar la epilepsia y transmitir conocimientos que permitan disminuir el estigma asociado a esta condición.

El Taller Diferencial Dr. Alfonso Asenjo continúa realizando su labor educativa en la casa de Inés Palma, en Ñuñoa. Actualmente, el Taller recibe jóvenes entre 16 y 24 años con epilepsia y discapacidad cognitiva leve a moderada. En el establecimiento se realizan diferentes talleres, como: tejido, alimentación y artesanía en cuero, entre otros, además del programa complementario de inserción laboral de apoyo a la transición a la vida adulta.

Por su parte, el Centro de Desarrollo Integral (CEDEI), se ha convertido en uno de los logros más importantes de la Institución y ha constituido un espacio de integración y encuentro para los pacientes con epilepsia, sus familias y cuidadores. Actualmente, este centro realiza talleres de Apoyo Psicopedagógico, además de los Grupos de Autoayuda y otras instancias orientadas a mejorar las habilidades sociales y la autoestima de los pacientes.

DIRECTORIO

DECLARACIÓN CONFLICTO DE INTERESES
1 JORGE FORSTER NO
2 TOMAS MESA NO
3 ALEJANDRO DE MARINIS NO
4 CARLOS ACEVEDO NO
5 LUZ MADRID NO
6 GABRIELA SAAVEDRA NO
7 LUISA LAGO NO
8 ELIZABETH ROGAZY NO
9 NORA SIGNE NO
10 MARIA ELENA PACHECHO NO
11 MANUEL CAMPOS SI HONORARIOS POR CONFERENCIA EN BRASIL (UCB) Y COSTA RICA (GSK) 2015
12 ALEJANDRO DE MARINIS SI HONORARIOS POR CONSULTORIAS 2015-2016
13 KERYMA ACEVEDO SI APOYO ECONOMICO ASISTENCIA WCN 2015 (JANSSEN)

CLASIFICACIONES DE EPILEPSIA

Una convulsión no es una enfermedad, sino que constituye un síntoma, que puede tener su origen en diversos trastornos que pueden afectar el cerebro Ej.: por falta de ingesta de alcohol (deprivación) en una persona alcohólica, en el curso de una meningitis aguda, asociado a un TEC grave, etc. Una crisis epiléptica es una súbita descarga anormal de la actividad eléctrica del cerebro, que de acuerdo al área cerebral donde se genera se puede expresar de muy distintas maneras, pero básicamente lo hace mediante alteraciones en los movimientos, sensaciones o pensamientos. Erróneamente la gente cree que una crisis epiléptica corresponde solamente a una crisis convulsiva tónico-clónica generalizada con caída al suelo, inconsciencia y sacudidas de todo el cuerpo. Esto no es así, porque la expresión clínica de una crisis epiléptica puede ser múltiple. Lo que la define y la hace verdadera es que su origen sea una descarga cerebral anormal.

DEFINICIÓN

La Epilepsia se define como una condición crónica, recurrente caracterizada por la aparición de 2 ó más crisis no provocadas e incluye a todos aquellos individuos que han tenido 2 ó más crisis independientemente del tipo de ellas o edad del afectado y excluye todos aquellos casos en los cuales hay una causa sintomática demostrada, como por ejemplo una hipoglicemia en un diabético.

Una característica importante de las crisis, es que éstas son siempre parecidas (estereotipadas), de aparición súbita y pueden presentarse estando la persona sola o rodeada de gente. Las crisis epilépticas no son modificadas por la voluntad.

SÍNDROMES EPILEPTICOS

Se habla de síndromes epilépticos cuando existe un trastorno epiléptico con un conjunto de síntomas y signos característicos, tales como la edad de aparición de las crisis, tipo de crisis, hallazgos en el EEG, en la neuroradiología, respuesta al tratamiento, pronóstico a largo plazo. Poder clasificar una epilepsia como un síndrome epiléptico determinado permite muchas veces establecer la medicación a usar y la respuesta esperada al tratamiento. Ejemplos de síndromes epilépticos son la epilepsia parcial rolándica benigna y la epilepsia ausencia, entre los benignos y el síndrome de Lennox- Gastaut y el síndrome de West entre los de mal pronóstico.

CLASIFICACIÓN DE LAS CRISIS EPILÉPTICAS

Existen 2 grandes grupos:

Crisis epilépticas generalizadas primarias y crisis focales (parciales): Siempre hay un pequeño porcentaje de crisis de difícil clasificación, que en general corresponden a epilepsias asociadas a enfermedades cerebrales progresivas y de rara ocurrencia.
Es importante clasificar correctamente una crisis como una etapa esencial para el diagnóstico y tratamiento adecuado de la epilepsia. En este sentido la información proporcionada por los testigos y/o el paciente en relación con lo que sucede antes, durante y después de la crisis es indispensable para el médico. Los estudios necesarios y complementarios para poder hacer un diagnóstico y una clasificación de las crisis epilépticas incluyen de rutina el EEG y muchas veces la neuroradiología.
Existe un segundo eje en la clasificación de las epilepsias y corresponde a la causa (etiología). Se clasifican como idiopáticas, llamadas también primarias, aquellas epilepsias en que no se encuentra una causa etiológica y que presumiblemente son de origen genético y de naturaleza benigna. Se consideran sintomáticas, o secundarias, aquellas epilepsias en que se logra establecer una etiología concreta. Finalmente existe un grupo en el cual presumiblemente son sintomáticas, pero no hemos podido establecer la causa con los medios disponibles y se las denomina crisis criptogénicas.

Crisis Primariamente Generalizadas: Las crisis primariamente generalizadas son aquellas en que las manifestaciones clínicas indican afectación inicial simultánea de ambos hemisferios cerebrales y cuyo patrón inicial del EEG es bilateral y que reflejan descargas neuronales distribuidas ampliamente en ambos hemisferios. Estas se clasifican de la siguiente manera:
– Epilepsia Ausencia
– Crisis tónico-clónicas
– Crisis Tónicas
– Crisis Atónicas
– Crisis Mioclónicas

a) Epilepsia Ausencia: Se caracteriza por episodios de “desconexión”, de segundos de duración, que se presentan en el niño, el cual queda inmóvil, con la vista fija, inconsciente y no reactivo a estímulos. Su duración es de 5-20 segundos, son de ocurrencia diaria, muchas veces al día y de inicio y término abrupto. Pueden asociar pestañeo, leve caída de la cabeza y a veces algunos automatismos simples. No provocan decaimiento post crisis. Existen las ausencias atípicas, en las que hay mayor pérdida del tono muscular, el paciente se demoran mucho más en recuperar las conciencia y el EEG presenta otras características.
b) Crisis Tónico-clónicas: Son aquellas que provocan mayor impacto emocional en los observadores. El individuo afectado cae inconsciente al suelo, se pone rígido, a veces emite un quejido. Después de un período de hasta 30 segundos de duración aparecen convulsiones de todo el cuerpo, los labios se ponen azules, elimina saliva por la boca, su duración total es de 1 a 5 minutos y luego queda en un estado de sopor profundo. Puede haber mordedura de la lengua y relajación de esfínteres.
c) Crisis Tónicas: Suelen ser breves y consisten en caída al suelo y rigidez de todo el cuerpo, el que puede adoptar posturas bizarras. Son más frecuentes en casos con daño cerebral.
d) Crisis Clónicas: Se refiere a una crisis convulsiva generalizada, con movimientos repetitivos, sin la fase tónica inicial y son menos frecuentes. Se observan especialmente en el recién nacido.
e) Crisis Atónicas: Es una crisis en la cual la persona pierde en forma brusca la fuerza. Puede sólo caer la cabeza sobre el pecho o afectar a todo el cuerpo y caer al suelo en forma súbita. Son de inicio en la niñez y asocian riesgo de lesiones físicas producto de los traumatismos en las caídas. Su duración es de unos pocos segundos, con recuperación rápida de la conciencia.

CRISIS FOCALES

CRISIS FOCALES.
Son aquellas en que los cambios clínicos y los síntomas o signos indican la activación inicial de un grupo neuronal restringido, o sea, en una parte precisa de un hemisferio cerebral. Las crisis focales se dividen en 3 categorías:
1- focal simple: sin pérdida de conciencia. La persona se da cuenta de lo que le está sucediendo.
2- focal compleja: Existe alteración de conciencia, sin pérdida de la misma. En orden decreciente de frecuencia su origen es temporal, frontal, parietal y occipital.
3- Crisis focales secundariamente generalizadas: Cuando la descarga eléctrica anormal se propaga desde su foco de origen hacia ambos hemisferios cerebrales hablamos de una crisis tónico-clónica secundariamente generalizada. Se presenta en cerca de un tercio de los casos de las crisis focales.

Ahora explicaremos cada tipo de crisis focal por separado incluyendo los diferentes síntomas y signos:

CRISIS FOCALES SIMPLES

1.- Crisis focales simples

Son aquellas crisis en las cuales se conserva la conciencia y existe memoria de los síntomas y signos que presentó el paciente una vez que ha finalizado la crisis y es capaz entonces de describirla
a) Crisis con signos motores: Se originan en la corteza motora de un hemisferio y se dividen en:
1- Motor focal sin progresión
2- Motor focal con progresión
3- Versiva
4- Postural
5- Fonatoria
La forma más corriente es la sacudida de una parte de una mitad del cuerpo. Las áreas corporales más frecuentes comprometidas son en orden descendente: el rostro, la lengua, las manos y el pié. Ej. Convulsiones en un lado del rostro, giro de la cabeza y de los ojos hacia un lado, posturas mantenidas de parte o todo un hemicuerpo, imposibilidad de hablar.
b) Crisis con síntomas sensoriales:
1.-Este tipo de crisis es relativamente raro: Se manifiestan por hormigueos, cosquilleos y a veces dolor, especialmente en una mano. Pueden ser seguidos por la aparición de síntomas motores.
2.-Crisis con síntomas visuales: Pequeñas luces o defectos de campo visual en la visión central o lateral.
3.-Crisis con síntomas auditivos: Sonidos simples como ruidos, zumbidos, tonos.
4.-Crisis con síntomas olfatorios: Olores espontáneos desagradables más que olores agradables.
5.-Crisis con síntomas gustatorios: Sentir un gusto desagradable o metálico.
6.- Crisis con síntomas vertiginosos: Sensación de vértigo verdadero (el mundo gira alrededor del paciente) e inestabilidad.

c) Crisis con síntomas o signos autonómicos: Incluye sensaciones abdominales, trastornos del ritmo cardíaco, palidez o rubicundez, pilo erección (pararse los pelos), dilatación pupilar, salivación, vómitos, enuresis.

d) Crisis con síntomas psíquicos:
1.- Dificultad para hablar.
2.- Sensación “ya visto” (“deja vú”) de que algo nuevo ya era conocido o lo inverso, es decir desconocer lo familiar (“jamais vú”)
3.- Sentimientos de despersonalización, pensamiento forzado.
4.- Alteraciones del afecto. Sensación de miedo, generalmente asociada a síntomas o signos vegetativos (sistema autonómico).
5.- Ilusiones: Alteración del tamaño, forma o distancia a la cual son vistos los objetos.
6.- Alucinaciones estructuradas, las más comunes son las visuales.

CRISIS FOCALES COMPLEJAS

2- Crisis focales complejas

Existe un enturbiamiento de la conciencia o sea del grado de darse cuenta. Se compromete la capacidad de recordar, por parte del paciente, que está ocurriendo una crisis. Además con frecuencia las crisis parciales complejas asocian automatismos y son seguidas por un período de confusión y/o amnesia (falta de recuerdo). Hay varios tipos de automatismos:
– Oro faringeo: chupar, relamerse.
– Expresiones de emociones: generalmente temor pero también puede ser risa, rabia.
– Gesticular: Movimientos de la cara, un brazo o la mano, abrochar, etc.
– Ambulatorio: caminar sin rumbo algunos metros.

GENERALIZACIONES SECUNDARIAS DE LAS CRISIS FOCALES

Las crisis focales, ya sean simples o complejas, pueden evolucionar hacia una crisis convulsiva tónico-clónica generalizada.

LIGA CHILENA CONTRA LA EPILEPSIA

Distintos tipos de crisis
Un mismo individuo puede tener distintos tipos de crisis. Por ejemplo, en un mismo niño pueden coexistir ausencias y crisis convulsivas tónico-clónicas generalizadas. En otros casos crisis mioclónicas y crisis tónico-clónica generalizadas, como sucede en la epilepsia mioclónica juvenil. En el síndrome de Lennox-Gastaut pueden coexistir crisis tónicas, crisis mioclónicas, crisis atónicas. Por otra parte un niño a lo largo de su vida puede presentar ausencias, crisis focales, crisis tónico-clónicas generalizadas. No se sabe con certeza cual es la causa de esto, pero lo más probable es que sean producto de cambios madurativos cerebrales dependientes de la edad.

Período Post Ictal
El período que sigue inmediatamente a una crisis se llama período post ictal y varía según el tipo de crisis y la duración de ésta. En el caso de las ausencias no existe período post ictal y el niño afectado recupera la conciencia y reinicia la actividad detenida en forma inmediata. En cambio en el caso de las crisis tónico-clónica generalizadas el afectado queda confuso, somnoliento, cansado y duerme una a dos horas. En las crisis parciales simples, los síntomas post ictales son muy variables desde mínimos como sucede en una crisis rolándica benigna, a una pérdida de fuerza (paresia) post crisis en un lado del cuerpo, cuando ha tenido lugar una crisis focal, llamada Parálisis de Todd (nombre del médico que la describió). En el caso de las crisis focales complejas el período post ictal es de unos minutos solamente y el afectado queda decaído, con dolor de cabeza y sueño.

Síndromes epilépticos más frecuente

1.- Epilepsia Rolándica benigna:
Es un síndrome epiléptico benigno que se presenta entre los 3-13 años de edad con un máximo entre los 5-10 años de vida. Representan alrededor de un 15% de las epilepsias del niño. Las crisis comprometen un lado del rostro, lengua, hay dificultad para tragar la saliva y para hablar. Suelen presentarse 1-2 horas después de iniciado el sueño o momentos antes de despertar y la mayoría de los casos tiene sólo unas pocas crisis. Sin embargo, a veces las crisis se generalizan y pueden confundirse con crisis tónico-clónicas del sueño. En cerca de un 20% de los casos las crisis pueden presentarse de día. El examen neurológico es normal. Puede haber mayor porcentaje de problemas de aprendizaje escolar. Invariablemente mejoran con la adolescencia. El EEG típico es con un ritmo de base normal y espigas en las regiones centrotemporales del cerebro. Alrededor de un 40% de los casos tienen historia familiar de epilepsia.

2.- Epilepsia ausencia de la niñez:
Se presenta entre los 3-11 años de edad con una mayor frecuencia relativa a los 5-6 años. Constituyen un 5-10% de las epilepsias en el niño. Las crisis se caracterizan por episodios de desconexión de 5-15 segundos con interrupción de la actividad en curso, mirada fija y a veces leve parpadeo o algunos automatismos de chupeteo o algunos movimientos como abrochar. Son de comienzo y final súbito, existe amnesia del evento (no recuerdan), aunque con el tiempo los niños se dan cuenta que se desconectan. Se repiten muchas veces al día y son de predominio matinal. Hay antecedentes familiares de epilepsia hasta en un 40% de los casos. El examen neurológico es normal y el EEG muestra un ritmo de base normal y durante las crisis aparecen descargas generalizadas de espiga onda lenta a 3 hertz por segundos. Es de excelente pronóstico, sin embargo pueden a veces asociarse a crisis convulsivas tónico-clónica generalizadas.

3.- Epilepsia mioclónica juvenil
Constituye alrededor de un 7% de los casos de epilepsia. Se presenta alrededor del inicio de la pubertad. Las crisis son matinales y coexisten sacudidas mioclónicas del despertar, que típicamente provocan caída de objetos de las manos (taza, cepillo dental). Es como un golpe de corriente único. Se asocian crisis tónico-clónicas generalizadas particularmente cuando hay privación de sueño. Pueden existir también ausencias y crisis fotosensibles como las provocadas por la televisión, videos juegos o luces estroboscópicas (Discoteca). Existe un elevado porcentaje de casos con antecedentes familiares de epilepsia. El examen neurológico es normal. El EEG se caracteriza por registro basal normal con descargas generalizadas de puntas y polipuntas ondas lentas visibles con mayor facilidad durante el sueño. Responde muy bien a los FAE, pero tiene invariablemente tendencia a la recaída al suspenderlos. Además implica restricciones en el estilo de vida del adolescente y adulto joven en cuanto al riesgo de recaída que implican las trasnochadas y el alcohol.

4.- Síndrome de West
Infrecuente pero severo. Se presenta en lactantes entre 3 y 18 meses de edad con un máximo alrededor de los 6 meses de vida. Las crisis consisten en flexión de la cabeza y un movimiento de abrazo que a veces asocia llanto, dura 1-2 segundos y se repite varias veces en salvas (espasmos). Se observa especialmente al quedarse dormido o al despertar y no asocian decaimiento post crisis. El síndrome de West tiene una triada clásica constituida por los espasmos, atraso o detención del desarrollo psicomotor y un patrón eléctrico muy anormal en el EEG llamado Hipsarritmia. No menos de un 80% de los casos son sintomáticos y su pronóstico es malo en cuanto a la normalidad del desarrollo psicomotor y por la posibilidad de continuarse después de los 2 años de edad, como una epilepsia sintomática multifocal o transformarse en un síndrome de Lennox Gastaut. Su tratamiento más eficaz esta constituido por la farmacoterapia hormonal con la hormona adrenocórticotropa (ACTH), asociada a un antiepiléptico.

5.- Síndrome de Lennox Gastaut 
Es un síndrome epiléptico infrecuente, pero severo. Se caracteriza por crisis de difícil control, retardo mental y un patrón EEG de espiga onda muy lenta. Las crisis se inician entre los 2-3 años de edad y son de tipo múltiple: ausencias atípicas, crisis tónicas, crisis tónico-clónicas, crisis atónicas, crisis mioclónicas y estados de mal epiléptico. Las crisis son de muy difícil control y las crisis atónicas arriesgan traumatismos faciales o de cráneo por caídas súbitas al suelo, por lo que los niños afectados suelen usar un casco protector. Constituyen el síndrome epiléptico de más difícil control en el niño.

6.- Epilepsia del lóbulo temporal
Constituye la epilepsia focal más frecuente. Las crisis se originan en las estructuras profundas del lóbulo temporal. La expresión clínica de las crisis es muy variada y son principalmente crisis focales complejas e incluye sensaciones como una molestia epigástrica, sensaciones de temor, despersonalización u otras difíciles de describir por los pacientes. Luego pueden aparecer automatismos que consisten en movimientos sin un propósito: de boca, lengua, mano, marcha y la posibilidad de generalización secundaria con la aparición de una crisis tónico-clónica. Este tipo de crisis suele ser de difícil control con los FAE, especialmente si se trata de una esclerosis mesial temporal (enfermedad de la zona interna de este lóbulo), situación en el cual la remisión completa (libre de crisis), no se observa en más de un 30% de los casos. Este tipo de epilepsia es el que tiene mejor respuesta al tratamiento quirúrgico. El EEG muestra lentitud focal temporal y presencia de espigas. Estos pacientes suelen asociar problemas importantes con la memoria.

7.- Epilepsia del lóbulo frontal
Se trata de un lóbulo cerebral muy grande y con muchas conexiones y las manifestaciones clínicas son muy variadas y a veces rápidamente pueden presentar generalización secundaria. Las crisis frontales pueden ser nocturnas con conductas bizarras, crisis parciales complejas, crisis con giro de la cabeza u ojos, automatismos bilaterales complejos, detención del habla, etc. Las crisis frontales frecuentemente pueden ser confundidas con parasomnias (problemas de sueño) o pseudocrisis psicogénicas. El EEG dado el gran volumen de corteza cerebral frontal puede ser normal, inespecífico o incluso mostrar sólo hallazgos generalizados, lo cual hace más difícil el diagnóstico localizatorio de las crisis originadas en el lóbulo frontal.